El porqué de las pequeñas cosas fuiste tú,
el origen de mis sueños de poder volar,
el beso que marcó un romance con el cielo
para preguntarme hasta el día de hoy en dónde estarás.
Podría escribir de su sonrisa, de la forma como contagia de colores todo lo que le rodea cuando está así de radiante, como un día de verano. Podría hablar de sus pecas, de cómo me divierten como el cielo en la noche, en el que puedo perder la cuenta de ellas, como si de las estrellas se tratara. Así de infinitas. Y de la fiesta de su cabello desordenado, alegre, como su alma que disipaba todo pensamiento gris de mi vida. Podría estancarme en esa mirada, la que me decía todo sin pronunciar palabra alguna, la que me convertía en superhéroe con el único poder de abrazar para vencer sus miedos. Podría describir cómo crecimos sin darnos cuenta, cómo cambiamos la ternura por la locura, mezclando nuestras diferencias en un juego sin fin. Y de aquellas chispas que se convirtieron luego en incendio. Podría hablar de eso, de cómo la locura deviene cuando incendiamos nuestras pieles, experiencias abrasivas, de un avance estratégico; alucinante, incalculable, y, ciertamente, inefable.
Y a pesar de que somos tan distintos, el amor se encarga de hacernos a todos iguales, en una democracia poco ortodoxa. El amor entre nosotros se encargó de cubrir esas necesidades tan sencillas como ser escuchados o simplemente dormir abrazando un corazón sincero. De sentirnos abrigados pese a la distancia con solo ver en la luna la sonrisa de aquella persona que nos correspondía el saludo. Conformes con las cosas simples, como cuando fuimos niños, con esa facilidad para soñar despiertos, listos para escribir nuestra épica historia a pesar de las caídas. Con la única meta de alcanzar el vuelo de la mano de esa persona que, hasta hoy, al verle sin tenerle, nos hace sentir especiales. ¿Y por qué llegaría el fin?
Agotamos cada recurso en conjunción, luchando contra aquel destino que se encargaba de ponernos pruebas cada vez más complicadas. La distancia, los problemas, las discusiones y sus derivados. Teníamos la energía de los críos en un mundo que a cuestas, ciertamente, no supimos manejar. Y fue esa inexperiencia la que, sin arrepentimientos, nos hizo distanciarnos. Cada uno lograría sus metas muy a su estilo sin tener ese abrazo de felicitaciones que antes hubiera valido más que cualquier premio gordo de la lotería. Sin embargo, hasta hoy, en silencio, cada vez que vemos ese cielo lleno de estrellas, nos alegramos por esa persona espacial capaz de viajar en el tiempo para hacernos sentir importantes. No, definitivamente no fue casualidad haberle querido tanto.

Anónimo – Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.
Conclusión
Todos tenemos una persona que nos enseñó el camino, quizás desde pequeños o con cierta latencia en su aparición. Sin importar la fecha, lo que importa es esa estela que nos dejó y que, incluso hoy al verla pasar por el cielo, podemos recordar de qué estamos hechos. Nos dieron tanto valor, nos dieron nuestra propia identidad en el amor. Y aunque nos parecerá injusta su salida hasta el fin de nuestras vidas, no nos queda más que honrarles. Y cada vez que miremos al cielo existirá un lugar que nos invite a recordar eso que nos hizo seguir tras su partida. En esta soledad tan fría, miro al cielo y te digo otra vez: ♫Si tu magia ya no me hace efecto, ¿cómo voy a continuar? Si me sueltas entre tanto viento, ¿cómo voy a continuar?
El amor todo lo puede…sólo sí tú quieres y esa persona quiere podrán estar juntos siempre…no importa el como, ni cuanto.cueste…un amor tan profundo, tan alicante y puro como lo describe no puede decir adiós…hay mil formas de amar…creo que se podría crear una amistad excepcional…además hay personas para las cuales no existe imposibles menos al vivir un amor sin igual…hay camino por recorrer…pero debemos respetar y dejar que nos amén como puedan amarnos e intentar del mismo modo amar como mejor podamos de manera que no se vea afectada la personalidad y la esencia del otro…amar de verdad no es para todo mundo porque realmente exige demasiado de nosotros, pero los resultados son maravillosos…Paolo que bello escribes…que hermoso amor…
«Amar de verdad no es para todo mundo porque realmente exige demasiado de nosotros, pero los resultados son maravillosos». Ya te había dicho antes que me encantan tus comentarios, pero hoy amé este en particular :). No hay nada que ocultar cuando uno quiere de verdad. Un abrazo y muchas gracias por andar allí.
Muchas Gracias a ti por estar también. 😉
Siii definitivamente hay que saber ver con el alma y el corazón para saber que muestras, Un abrazoteee
Paolo disculpame escribí desde mi celular y este tiene autocomoletar …por favor guarda ese mensaje para ti, no lo publiques. 😉 un abrazo.
Hola, tranqui, no hay nada que ocultar :), me parece redondo tu comentario 🙂 y a lo mejor es preciso para muchas personas más. Gracias por aclarar en todo caso, pero lo dejaré si me disculpas porque me gustó mucho.
Bueno, como gustes.Feliz dia!!!! Un abrazo!!!
Tardo en asimilar cuando me topo con reflexiones tan amplias y profundas como esta que has publicado. Un abrazo grande!
Muchas gracias por tu comentario 🙂 La reflexión en todo caso invita a ver nuestro interior y encontrar ese origen, ese porqué. Eso que hizo lo que ahora somos al amar. Un fuerte abrazo. Pablo
El amor nos confronta con nosotros mismos, en la capacidad de entregar el alma sin esperar nada a cambio, pero con la esperanza de recibirlo todo.
Siempre buenas tus reflexiones.
Tal cual, esa capacidad de darlo todo con una esperanza que no debe adormecerse, pero que finalmente, para bien o para mal, puede perderse. Hasta ese momento en el que aprendamos a no bajar los brazos, caminemos.
Muchas gracias por tu visita. Pablo
Me encanta tu conclusión, toda persona tenemos alguien que nos marca para toda la vida yo sigo sin saber si eso es bueno o malo pero es así. Muy buena reflexión.
Ya lo irás descubriendo, toca caminar para luego darse cuenta. Muchas gracias por tu comentario y tu visita. Un abrazo.