Melalcoholía

Cuando tus ojos dejaron de brillar
y las palabras dulces perdieron valor.
Cuando perdimos esa magia para volar
y los problemas enfriaron nuestro calor.
Cuando el miedo parecía solo una opción
pero logró convertirse en una cruel verdad.
Cuando dejarnos llevar pasó de estar llenos de ilusión
a enfrentamientos absurdos llenos de excusas y necedad.

Y, viste como es – Eduardo, vos cambiaste

Y, viste como es – Eduardo, vos cambiaste

¿Cuándo ocurrió todo eso? ¿No quisimos darnos cuenta de cómo éramos realmente? ¿A qué se debe esta caída? Las preguntas siguen aterrizando en mi cabeza mientras que la culpa es repartida así como el pisco es servido incrementando esta absurda manera de terminar esto que comenzó del mismo modo: inesperado. En este momento tengo de todo, menos amor, pero quizás lo más triste sea conservar estas ganas de insistir remando hacia ti y sentir que una corriente de sensatez aburrida me impide avanzar, y allí aparecen fantasmas con tu bandera, como advirtiéndome que por razones que no logro entender, ese mensaje de esperanza que me enviaste la primera vez con tu luz será extinguido por esta decisión final. Es el punto más temido, el final. Una vez más, se acabó y la soledad ronda con su cuestionario.

Walter Riso – Principios Básicos de Supervivencia Afectiva – Principio 8: No idealices al ser amado; míralo como es, crudamente y sin anestesia.

Walter Riso – Principios Básicos de Supervivencia Afectiva – Principio 8: No idealices al ser amado; míralo como es, crudamente y sin anestesia.

El error comienza a aclararse cuando la mente se libera de culpas. No está mal darlo todo ni mucho menos flotar con la ilusión de aquellos que dan pinceladas de colores en un cielo gris. Tampoco es que sea el acabose ni un motivo para el encierro. Se trata nada más de darse cuenta que no conocíamos o no quisimos ver a esa persona en todos sus ángulos. Claro, fue demasiado pronto, quizás pisamos el acelerador. Si uno no está listo para darse entonces para qué insistir. Sacarse la venda, tarde o temprano, permitirá corregir ese camino hacia lo que realmente queremos y cómo vamos a hacer para llegar. Esto se convierte quizás en algo cansino, pero no se trata tampoco de estrellarse enfermizamente contra el suelo, sino de intentar nuevamente con la magia que alguna vez nos hizo ser quienes somos hasta hoy.

Mientras va decantando en mi vaso esa bebida tan fuerte, llegan los pensamientos adecuados, los asertivos. Son tantas las cosas que quisiera cambiar pero francamente no me atrevería. La melancolía junto con la bohemia, ambas inhiben la nobleza que impide mancillar este sentimiento. Después de todo, se trata de estar solo ahora, con este supuesto egoísmo que debe rearmarme después de ti. Hoy, solo una noche. Nos deseamos lo mejor pero nos alejamos. Otro borrón en la vida que hace percatarme de que no es la bebida, es esta sensación de engañarse a sí mismo la que es más dañina. Una vez más, el olvido frente a la intención fallida. El recurso será insuficiente para sacarte de mi mente…

DonMalDeAmores.com – Beber para olvidar es recordarte el doble...

DonMalDeAmores.com – Beber para olvidar es recordarte el doble…

Conclusión

Melalcoholía, una mala costumbre si se realiza en exceso o con frecuencia (o ambas). Sin importar las formas que permitan lograr un entendimiento con uno mismo (pues hay muchas y no tan autodestructivas), lo que importa aquí es esa revelación final, esa experiencia ganada y el ‘gracias por participar’. Pues en este sorteo que es vivir, habremos de ganar no forzando, sino habiendo aprendido tras decepciones y múltiples concesiones, que no existirán razones válidas para que alguien nos deje de querer sin haberlo intentado primero. Y aunque sea complicado de entender, lograremos superar las rupturas, aunque perdamos siete vidas casi felinas, y lancemos al aire quejas, miedos y confusión. Ya no será como antes: mi corazón ya no late como solía hacerlo y mis ojos no te ven más. Y mis labios ya no besan como solían hacerlo y mis ojos no te reconocen en lo absoluto… por razones desconocidas

Acerca de PaoloCesare

Calmo, analítico, consejero, buen compañero, gran amigo (eso dicen, no les crean). Me atrevo a escribir para compartir y aprender con Uds.
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18 respuestas a Melalcoholía

  1. El aprendizaje que te llevas de esa lucha es incomparable a cualquier otro, ahora sabes donde llegaste, y lo más importante, sabes donde quieres llegar.

    Un saludo,

    https://confesionesydesvarios.wordpress.com

  2. Bueno…el problema consiste presisamente en ello : en cuanto ya eres capàz de mirar a tu pareja asi “… crudamente, sin anestesia. ” , empiece esa dichosa ” melalcoholia” jajajaj. Asi que no se que es mejor.. Un abrazo

  3. Tal vez estar preparados no es más que dar un paso más…y luego el siguiente y así sucesivamente, creo que hay que ver bien a fondo, que mirada hay detrás de cada palabra, además a veces las cosas “buenas o malas” suceden cuando deben suceder, no cuando queremos… ;)! Un abrazote! Me encantó tu entrada!

  4. Paolo Te he nominado a los PREMIOS DARDOS 2015, sabes que tu blog me fascina, me encanta y amo cada entrada! Pásate por el blog para que celebremos bailando 😉

  5. Créeme que puedo compartir la que desees…si se bailar realmente bajo la lluvia como no bailar contigo!

  6. Ava Maof dijo:

    Geniales las ilustraciones, como siempre!

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